¡CONSUME, CONSUME SIN CESAR!
Por Rubén Dario Salazar Manrique
Y
les dijo: Mirad, y guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no
consiste en la abundancia de los bienes que posee.
Una
noche de 1713 el gran compositor italiano Giuseppe Tartini soñó con el
antagonismo del bien, este hermoso delirio dejó como resultado una obra tan
maravillosa como la Sonata para violín conocida como “Devil’s trill”; aquella
noche, dicho hombre se convertiría en el reproductor y transmisor de esa obra
maestra; como aquel hombre, nuestra sociedad se encuentra sumida en un terrible
delirio, pero a diferencia del de Giuseppe, el nuestro no es delirantemente
hermoso ni es una obra maestra merecedora de admiración, el nuestro es
aterrador. Y es aterrador porque nos hemos convertido no solo en partícipes de
aquel sueño, sino en transmisores de un sistema de vida destructor; y cuando
ese sueño hace referencia al consumismo, un sistema que nos fue implantado por
hombres que se hacen llama “de bien” y que a través de sus grandes empresas
publicitarias nos venden día a día lo que ellos consideran es esencial para
nuestras vidas, consumando así su gran imperio de acumulación de capital.
¿Acaso podemos llamar a
esa burbuja de conformismo y aceptación que nos vendió el sistema actual como
la obra más despampanante de la nueva era?
Sin lugar a dudas no lo
es, nuestras vidas no se deleitan al compás de las melodías de un magnífico
violín, hoy las almas caminan vacías por las calles de las grandes urbes
sedientas de consumo, como diría Eduardo Galeano, Secuestro de los fines por los medios: el supermercado te compra, el
televisor te ve, el automóvil te maneja. Los gigantes que fabrican automóviles
y combustibles, negocios casi tan jugosos como las armas y las drogas, nos han
convencido de que el motor es la única prolongación posible del cuerpo humano[1].
En esta burbuja en la
que vivimos, vamos por un sendero para invidentes, alejados de la noción de la
realidad, saludamos con gran efusión la bondad tan maravillosa que tienen los
dueños de nuestras almas, aquellos hombres que se han compadecido de nosotros y
diariamente nos venden algo nuevo, ¿Cómo no vamos a estar agradecidos?, nos
ofrecen trabajo y una gran calidad de vida, podemos tener casas, carros,
celulares etc.
Así, nos convertimos en
violinistas promotores y consumidores de aquella gran idea revelada por los
hombres de bien, agradeciendo diariamente a la divina providencia la
iluminación regalada y rogando por aquellos seres que quieren abandonar el
sendero del bien, por aquellos seres que predican improperios por la envidia de
no poder ser su propio jefe, osan promover la divergencia en nuestro paraíso.
¿Cómo se atreven a decir
que hay hambre, pobreza, desigualdad, injusticia y muerte? Claro, el que la
hace la paga, el que aguanta hambre y es pobre es por perezoso; y ¿Cómo se
atreven a decir que hay calentamiento global, desaparición de especies, tala de
árboles, contaminación de cuencas hídricas? los recursos son inagotables y el
calentamiento global no existe, ¡que los grandes señores, nuestros dueños
amados los perdonen!
Hoy nuestra sociedad
debe entender la dimensión del sistema al que nos han sometido los gobernantes
y las grandes multinacionales, algunos haciendo una interpretación de Karl
Marx, han expresado, que el ser humano debe tener la capacidad racional de
emanciparse, de disentir de todo aquello que lo está sometiendo a un estado
precario de embrutecimiento pues son las condiciones sociales y económicas
impuestas por el mismo hombre las que generan las condiciones de miseria
exclusión y explotación[2].
Lo anterior se puede
materializar con muchísimos problemas actuales, y aunque se podrían señalar una
lista considerable de ellos, podemos fijar tres efectos del consumismo, el
primero lo vimos reflejado en artículos de diferentes periódicos del mundo a finales del mes de julio cuando expresaban
que El 1 de agosto la humanidad agota los
recursos naturales de todo el año[3], así fue el
encabezado de la noticia en el periódico colombiano el Espectador, en el que se
plasmaba el déficit ecológico del planeta, el nivel de consumo, la sobre pesca
y la escasez de agua, y finaliza haciendo un llamado a la “cultura de la
austeridad”.
El segundo ejemplo, es
el uso de pesticidas (productos producidos por grandes multinacionales y para
uso de grandes extensiones de terrenos dedicados a la siembra), el excesivo uso
de estos productos han ocasionado lo que hoy se conoce como el
síndrome del despoblamiento de las colmenas definido como las diversas causas físicas, químicas o
biológicas que hacen que las abejas mueran, se desorientan o se suprima su
respuesta inmune.[4] Así, mientras en Francia a principio de
mes prohibía cinco pesticidas neonicotinoides[5] con el fin de luchar contra
el síndrome mencionado, en Colombia morían
72 millones de abejas[6] en
el municipio de Tierralta, Córdoba, por envenenamiento por fumigación de
cultivos de arroz en la zona. ¡¿alguien se ha preguntado qué pasaría si se
exterminan las abejas?!.
Finalmente, el tercer
ejemplo lo estamos viviendo en la zona amazónica, en los parques de reserva, y
en general, en los grandes bosques, en 2017 la tasa de deforestación en
Colombia aumentó un 23%, según el IDEAM, y Santander se encuentra dentro de los
seis departamentos con mayor índice de deforestación[7], según la revista Semana, las causas de este
fenómeno es la ganadería extensiva, cultivos ilícitos, asentamiento de colonos
ilegales[8],
pero además de los anteriores, poco se habla de la industria maderera que
transporta miles y miles de árboles a través de los ríos.
Los efectos anteriores,
que se mostraron a modo de ejemplo de la multiplicidad de efectos de este
sistema, se plasmaron en este artículo porque aunque algunos de estos temas se
puedan ver un poco distantes, no podemos desconocer que cada acción
extractivista a gran escala, ya sea con fines ilegales, como la siembra de
cultivos ilícitos, y con fines lícitos como las empresas madereras debidamente
registradas y autorizadas; o los grandes cultivadores que usan pesticidas,
obedecen a un fin último que es alimentar la sociedad de consumo a fin de
llegar cumplir su gran sueño, acumular, ser grandes señores de bien; cada
aspecto de nuestra que actualmente causa problema al medio ambiente, sin lugar
a dudas proviene del consumismo.
No podemos continuar
alimentando el sistema extractivo de consumo, debemos entender el mundo cómo lo
percibían nuestros ancestros antes de la colonización, somos parte de un
entorno en el que debemos vivir en plena armonía, pues nuestra pacha mama es todo sin nosotros, pero
nosotros no somos nada sin ella.
nuestra avaricia nos llevará a la destrucción.
¡Pachamama o muerte!
[1] Cfr.
Periódico el PAÍS (España). La autocracia. (En línea: https://elpais.com/diario/1994/02/28/opinion/762390007_850215.html)
[2] Silva, A. Aguirre, J.
Maldonado, J. (2009). Carlos Marx y la Crítica de los Derechos. Bucaramanga: UIS.
[3]
Cfr. Periódico el
Espectador. El 1 de agosto la humanidad
agota los recursos naturales de todo el año. (En líne:https://www.elespectador.com/noticias/medio-ambiente/el-1-de-agosto-la-humanidad-agota-los-recursos-naturales-de-todo-el-ano-articulo-803443)
[4] Cfr.
Ecologistas en acción. Síndrome del
despoblamiento de las colmenas y el empleo de plaguicidas. (En línea: https://www.ecologistasenaccion.org/?p=13240)
[5]
Cfr. Periódico el
Espectador. Francia prohibirá cinco
pesticidas para proteger a las abejas. (En líne:https://www.elespectador.com/noticias/medio-ambiente/francia-prohibira-cinco-pesticidas-para-proteger-las-abejas-articulo-809138)
[6] Cfr.
Periódico el Tiempo. Mueren 72 millones
de abejas por envenenamiento en Tierralta, Córdoba. (En líne:https://www.eltiempo.com/colombia/otras-ciudades/mueren-72-millones-de-abejas-por-envenenamiento-en-tierralta-cordoba-261298)
[7] Cfr.
Periódico el Espectador. La deforestación
en Colombia continúa: aumentó 23% durante 2017. (En líne:https://www.elespectador.com/noticias/medio-ambiente/la-deforestacion-en-colombia-continua-aumento-23-durante-2017-articulo-794263)
[8]
Cfr. Revista Semana. Así depredan los bosques en Colombia.
(En Línea: https://www.semana.com/nacion/articulo/la-crisis-por-deforestacion-de-bosques-en-colombia/537101)
Comentarios
Publicar un comentario